Muchos negocios en Colombia ya saben que la factura electrónica es obligatoria. El problema del día a día es otro: alguien sigue armando el documento en una plantilla, lo copia al portal y cierra la caja en un cuaderno. Eso se demora y se presta para errores.
Qué se gana al sacarla de la caja
Cuando el punto de venta y la factura van juntos, el vendedor cobra y el documento sale en el mismo paso. El cliente no espera a que “después la envíen”. El cierre del día deja de ser una suma aparte.
Eso no exige un programa enorme. Exige que el flujo sea corto: producto, valor, cliente y envío. Si hay varios puntos, todos deben ver el mismo inventario para no vender lo que ya no está.
El aliado ante la DIAN
La emisión electrónica pasa por un proveedor autorizado. MatuByte no es ese proveedor. Implementamos la operación: caja, catálogo, usuarios y la conexión con un aliado como FymApp, que sí está habilitado para facturar ante la DIAN.
Antes de encender el sistema conviene tener a mano el NIT, la resolución de facturación y la lista de productos con precio. Sin eso, el software no arregla el arranque.
Qué revisar la primera semana
- Que cada venta del día quede con su factura, no en una lista paralela.
- Que el correo del cliente llegue bien y el PDF se pueda abrir.
- Que una nota crédito se pueda hacer sin llamar a soporte por cada caso.
- Que el cierre de caja coincida con lo facturado.
Si algo falla, el arreglo es del flujo, no de “poner más campos”. Menos pasos y la misma persona que cobra es quien emite.
Si quieres ver cómo lo dejamos andando en un local, escríbenos desde contacto o mira el servicio de facturación electrónica.
