Una pyme no necesita un discurso de ciberseguridad. Necesita sobrevivir el día en que se daña el computador de la caja o alguien que ya no trabaja sigue entrando al correo.
La copia que sí sirve
Una copia en el mismo disco no es un respaldo. Si ese disco falla, se van los dos. La copia tiene que estar en otro lugar y alguien tiene que haberla abierto al menos una vez para saber que restaura.
Eso aplica al inventario, a las facturas y al correo del negocio. “Creo que el hosting guarda algo” no cuenta hasta que se prueba.
Cuentas, no una clave compartida
La clave del correo escrita en un papel para todo el local es el fallo más común. Cada quien entra con su usuario. Cuando alguien se va, se cierra ese acceso y el resto sigue.
El administrador guarda la recuperación en un sitio que no es el mismo chat del equipo. Si solo una persona sabe la clave y no está, el negocio se detiene.
Qué puede esperar
Firewalls con nombre largo, auditorías y sellos pueden esperar. Primero: respaldo probado, usuarios separados y el celular de la empresa con bloqueo. Con eso ya se evita la mayoría de los sustos que vemos al llegar a un encargo.
Si el sistema que usas no permite usuarios ni exportar una copia, ese es un motivo real para cambiarlo. Lo conversamos en contacto.
